TuCristo - Blog de Noticias y Videos Católicos

¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en el anuncio y la pasión por la evangelización?

¿Cómo podemos ser creativos y sencillos en el anuncio del Evangelio, confiando en la fuerza del Espíritu Santo?

En las catequesis anteriores, hemos analizado tres aspectos del anuncio del Evangelio: es una fuente de alegría, se dirige a todos y es relevante en el presente. Ahora, nos enfocamos en un último elemento crucial: el anuncio del Evangelio debe suceder en el Espíritu Santo. Sin la intervención del Espíritu Santo, cualquier esfuerzo de evangelización sería en vano y no daría frutos genuinos. La Iglesia no se promociona a sí misma, sino que ofrece un regalo gratuito, el cual es el propio Espíritu Santo de Dios.

En su exhortación apostólica Evangelii gaudium, el Papa Francisco recalca que Jesús es el principal evangelizador y que el primado en cualquier forma de evangelización es siempre de Dios, quien nos llama a colaborar con Él mediante la fuerza de su Espíritu. Así, el dinamismo del Reino de Dios es comparado por el Señor con el crecimiento de una semilla, donde la intervención del Espíritu Santo es fundamental para que broten los frutos.

Sin embargo, la intervención del Espíritu Santo no nos exime de la responsabilidad. Aunque confiamos en Él, no podemos retirarnos de la labor evangelizadora. En sus últimas recomendaciones antes de ascender al cielo, Jesús enfatiza que recibiremos la fuerza del Espíritu Santo, quien nos capacitará para ser testigos de su mensaje hasta los confines de la tierra.

Por lo tanto, la creatividad pastoral y la sencillez se convierten en dos características distintivas que debemos buscar. La creatividad nos impulsa a anunciar a Jesús de maneras novedosas en un contexto en el que la fe se vuelve cada vez más desafiante. Mientras que la sencillez nos guía a regresar al núcleo del primer anuncio, transmitiendo con entusiasmo y frescura la esencia de nuestra fe.

Por ende, el Espíritu Santo debe ser el motor de nuestras acciones y anuncios. Nos infunde la creatividad y la sencillez para comunicar el Evangelio de una manera renovada y auténtica. Así, al dejarnos guiar por el Espíritu Santo y al invocarlo diariamente, somos fortalecidos en nuestra labor evangelizadora.

En resumen, el anuncio del Evangelio se sustenta en la intervención del Espíritu Santo; nos impulsa a ser creativos en nuestra labor evangelizadora y a transmitir el mensaje de manera sencilla y auténtica.

Con información de es.catholic.net