Domingo 9 de enero - Bautismo del Señor

Reflexión diaria para conocer y amar más a Dios y nuestra amada Iglesia

9 de enero




San Lucas 3, 15 - 16. 21 - 22



Nos encontramos en este domingo con una de las fiestas más grandes que tiene nuestra Iglesia, celebramos el bautismo del Señor, también con esta celebración damos por terminado el tiempo de la navidad y damos inicio al tiempo ordinario, le damos gracias a Dios por habernos permitido celebrar un año más el nacimiento del mesías, que la alegría  que experimentamos en estos días de navidad no sea solo en este tiempo, sino que en todo el año y tiempo litúrgico sigamos con la misma alegría que nos produce el niño Dios y siempre sigamos con el alma en fiesta porque “Un salvador nos ha nacido”.

 

Celebrar el bautismo de Jesús es motivo de gran gozo para todos nosotros, este acontecimiento marca grandes cosas. La primera es que después de ser bautizado Jesús inicia oficialmente su predicación y anuncio del reino de los cielos, lo segundo es que este fue el primer momento en que el padre celestial se deja escuchar para dar a conocer a su amado hijo, también es de resaltar el ejemplo que nos da Jesús sobre la importancia de estar bautizados, no es Juan el bautista el que busca a Jesús para bautizarlo, es el mismo Señor quien lo busca y le pide que lo bautice, aunque esto no nos lo dice Lucas si lo vemos en otro evangelio: Juan en la gran humildad que posee dice que debería ser él quien reciba el bautismo de parte del maestro pero Jesús insiste en recibir el bautismo para enseñarnos que por el agua sacramental renacemos a una vida nueva como hijos de Dios.

 

En el cargo que tengo en mi parroquia, me ha tocado presenciar y ayudar al sacerdote en cientos de bautizos, es una gran alegría ver cómo el niño o niña empieza a formar parte de la familia de los hijos de Dios. Para todos los padres de familia es una obligación bautizar a sus hijos, por más que el mundo y otras creencias digan que el bautismo debe ser en edad adulta no es así, con las aguas benditas de una pila bautismal el niño o niña comienza a ser parte de la familia de Dios, sería una crueldad que los niños no reciban la gracia de Dios hasta ser adultos. Que la fiesta de este domingo sea pues la invitación a que todos seamos hijos de Dios, que ningún niño se quede sin bautizar, el mandato de Jesús antes de irse al cielo fue muy claro: “Vayan y bauticen a todos en el nombre del padre, del hijo y del Espíritu Santo”.

 

También en este día recordemos con alegría la fecha de nuestro bautismo, el día que oficialmente fuimos hijos de Dios y elevemos una oración por el sacerdote que nos bautizó, quien nos dio la bienvenida a esta hermosa y santa Iglesia.

 

Feliz domingo para tod@s, que Dios les bendiga a ustedes y sus familias y recordemos que hoy domingo el Señor nos espera en la mesa de la Eucaristía.

 

 

Santiago Ramirez


David Santiago Ramirez Castro

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