Miércoles 18 de enero - Segunda semana del tiempo Ordinario

Evangelio del día y reflexión para conocer y amar más a Dios

Santo evangelio según San Marcos 3, 1 - 6

 

En aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo. Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. Y a ellos les pregunta:”¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?”. Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre: “Extiende la mano”. La extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él​. ✝️



El dia Miercoles en la Iglesia se ora especialmente a San José, patrono universal de la Iglesia, San José es de mis intercesores favoritos, ya varias veces he recibido ayudas especiales luego de acudir a su intercesión, que bueno seria que lo tuviéramos presente en nuestra vida ya que tuvo y tiene un papel tan importante en nuestra historia. Les comparto una oración a San José en este día: “Oh glorioso San José, esposo de María, nuestra Madre, obtén para cada uno de nosotros una mente pura, humilde y caritativa, y una perfecta resignación a la Divina Voluntad. Sé nuestro guía, nuestro padre y nuestro modelo a través de la vida, para que podamos merecer morir como lo hiciste en los brazos de Jesús y María”.

 

En el evangelio de este día, nuevamente San Marcos nos presenta una escena donde Jesús cura a un hombre atormentado por una enfermedad, en este caso una mano paralizada. El evangelista nos da el detalle de cómo los fariseos estaban atentos a cualquier cosa que hiciera Jesús para poder acusarlo de algo. Aún así Jesús frente a sus propios ojos sana la dolencia de aquel hombre no sin antes hacer una pregunta que los deja a todos en silencio. Los pone en el dilema de decidir sí porque fuera el día sábado no se podía realizar el bien al que lo necesita. Ellos no responden y esto provoca la decepción y tristeza de Jesús al darse cuenta de lo endurecidos de sus corazones.

 

Es de estos sentimientos de Jesús de los cuales quiero que meditemos en este día. ¿Cuáles serán los sentimientos de Jesús por nuestras actitudes y obras? ¿Lo hacemos sentir decepcionado por nuestra vida?. Hoy el Señor nos da una gran lección, nos enseña que no importa el día ni la situación siempre hay que ayudar al necesitado. La ley judía prohibía hacer algo en el día sábado, los fariseos podían ver un hombre necesitado y lo ignoraban porque según ellos así cumplían la ley, que equivocados estaban al creer que cumplir una norma religiosa y dejar sufrir al hermano tiene feliz a Dios. ¿Así somos nosotros? Nos puede pasar que vamos a la Iglesia, a la Eucaristía, rezamos y rezamos pero en la calle no miramos al necesitado, nos hacemos los ciegos con el sufrimiento que hay en el mundo. De nada nos sirve ser muy religiosos y devotos si no tenemos misericordia y empatía con el hermano sufriente. Si así es nuestra vida Jesús está muy triste y decepcionado con nosotros. Ya lo dice Dios en la biblia: "Quiero misericordia y no sacrificios". Cumplir las normas religiosas nos llevará al cielo pero las puertas del reino celestial las abrirán el trato que tengamos con los necesitados.


David Ramirez

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